¿Cuáles son las recomendaciones de la FAO para mitigar los riesgos de la pandemia en la seguridad alimentaria y la nutrición?

La FAO es la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Su función principal es conducir las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre.

Las medidas proactivas son fundamentales y costarán menos en un momento en que los recursos económicos serán muy necesarios. Esto es doblemente cierto, dadas las crecientes expectativas de una recesión mundial. La desaceleración o contracción de la economía se ha asociado con el aumento de los niveles de hambre en 65 de 77 países en los últimos años, como advirtieron la FAO y sus asociados en el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2019.

A fin de evitar interrupciones en la cadena de suministro de alimentos y en la producción de alimentos, la FAO insta a todos los países a:

  • Mantener funcionando el comercio internacional y adoptar medidas que protejan su cadena de suministro de alimentos (desde la obtención de insumos como semillas hasta asegurar que los pequeños agricultores tengan acceso a los mercados para vender sus productos).
  • Centrarse en las necesidades de los más vulnerables y ampliar los programas de protección social, incluidas las transferencias de efectivo.
  • Mantener activas sus cadenas de valor de suministro de alimentos a nivel nacional. 
  • Tomando todas las precauciones necesarias, las semillas y los materiales de siembra deben seguir llegando a los pequeños agricultores; los piensos a los ganaderos; y los insumos acuícolas a los piscicultores. Las cadenas de suministro agrícola deben mantenerse operativas por cualquier medio compatible con los requisitos en materia de seguridad sanitaria.
  • Mantener las actividades agrícolas.

Además, la cooperación internacional es clave. Hay suficientes alimentos en el mundo, y las crisis locales pueden evitarse con la cooperación y el comercio libre. 

La crisis de 2008 nos enseñó que las prohibiciones de exportación son perjudiciales para todos. Afectan de manera adversa tanto a la llegada de los alimentos allí donde se necesitan como a los ingresos de quienes los producen.  

Los responsables de la formulación de políticas deben vigilar las tendencias y tener cuidado de no endurecer de forma accidental las condiciones de suministro de alimentos, algo que China ha logrado hasta ahora con métodos creativos y adaptativos. Las tecnologías digitales tienen un papel que desempeñar para anticiparse a los problemas y aliviar las carencias temporales, así como para reforzar la resiliencia de las cadenas alimentarias para evitar que ocurran situaciones similares en el futuro. Las nuevas tecnologías podrían facilitar la interfaz entre la oferta y la demanda, lo que sería de gran valor para los bienes altamente perecederos (como frutas, hortalizas, pescado y productos acuáticos).